Letra y música:
Juan Ignacio GARCÍA BARCO
En las tardes
de verano,
al toque de la oración,
suben las mozas cantando
a por agua al Albercón.
Y los mozos que, del campo
a la Villa, vuelven ya,
dejan ir suelto el ganado
cuando las oyen cantar.
Villavieja
de mi amor,
villa charra sin igual,
lo digo, de corazón,
que no te puedo olvidar;
que no te puedo olvidar
porque, desde que nací;
la Virgen de Caballeros
está velando por mí.
De Santidad a
esta villa,
debe haber como una legua;
donde apareció la Virgen
muy cerca de una alameda.
Que, por unos cazadores,
entre piedras fue encontrada,
que, a caballo, aquií vinieron
allá desde Salamanca.
Villavieja
de mi amor...
La perdiz, en
primavera,
canta y canta en la Berzosa;
y, desde casa a la era,
cantan los mozos y mozas.
Lo mismo que en la Cuaresma
cuando las mozas inquietas
en espera de sus novios
cortan mimbres y violetas.
Villavieja
de mi amor .....