Me casó mi abuela

Me casó mi abuela
con un pícaro pastor,
no me dejaba ir a Misa
ni tampoco oír el sermón,
quería que quedara
remendándole el calzón.

El cencerro de la vaca
de mi abuela, que esté en gloria
me lo dejó en testamento
pa’ tenerla en la memoria.

Jugaron los mozos
de este lugar,
perdieron la partida,
la volvieron a jugar.

Esta es la tonada
que se canta en mi lugar,
y si le ha gustado,
se la volveré a cantar.

Mi mujer, mi mujer,
te compraré unos pendientes,
eso no,  marido no,
eso no,  marido no,
que mejor es aguardiente.
Con el vino sano yo marido,
con el agua me pongo muy mala,
pues mujer, pues mujer,
no la vuelvas a beber.

Mi mujer, mi mujer,
te compraré unos zapatos,
eso no,  marido no,
eso no,  marido no,
que mejor es vino blanco.
Con el vino sano yo marido,
con el agua me pongo muy mala,
pues mujer, pues mujer,
no la vuelvas a beber.