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Iglesia de S. Pedro Advíncula
La Iglesia de Villavieja de Yeltes, bajo la advocación de San Pedro ad Víncula, es uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura gótica rural de la diócesis; su arquitectura, correspondiente a los siglos XV y XVI, se ha mantenido en perfectas condiciones ya que las reformas posteriores han respetado la primitiva traza.
Sobre la plataforma se encuentra la espadaña de forma rectangular apaisada, en ella se colocan las campanas en tres vanos con arcos de medio punto; corona este cuerpo una cornisa con bolas y en lo alto dos cilindros, uno a cada lado, decorados igualmente con bolas, semejando pináculos góticos.
La
decoración de la torre está realizada a base de bolas principalmente como
corresponde a su estilo gótico hispanoflamenco; dichas bolas recorren todas
las esquinas, vanos y cornisa; en los ángulos de la plataforma hay cuatro
gárgolas representando animales toscamente labrados y erosionados haciendo
irreconocibles sus figuras.
En la clave central aparece representado el santo titular de la iglesia San Pedro, pero no esculpido, sino pintado; en el resto de las claves hay bustos de santos pintados, excepto en una clave en la que está esculpida una pequeña figurilla y a su alrededor hay unas muescas a modo de rayos. En la plementería se han colocado arandelas, similares a las claves y que se decoran con dos estrellas de cinco puntas superpuestas. Estas pinturas son posteriores a la construcción de la bóveda ya que en una de las claves aparece representada Santa Teresa que murió en el año 1582, fecha en que ya estaba terminada la obra.
Grandes problemas se plantearon en su construcción. La primera noticia la encontramos en el testamento de García de Ruesga, maestro de cantería, redactado en el año 1565:”... devensele veynte y seys ducados de las camas que dio para los oficiales que trabajaban en la obra de Villar de la Vieja, estos a de pagar al señor Rodrigo Gil acabándose la obra a mi cuenta”. García de Ruesga trabajaría como aparejador de Rodrigo Gil, pero a pesar de la afirmación y mandato de su testamento la obra no se terminó. En el año 1576 Rodrigo Gil da poder a su aparejador Juan de Cariga para cobrar a Juan de Segura aparejador de Rodrigo Gil en la obra de Villar de la Vieja, por haberse ausentado con las herramientas y dinero de la obra. En el testamento de Rodrigo Gil de Hontañón encontramos, por última vez, noticias sobre la iglesia: “Item mando que se cobre lo que se me está debiendo de la obra que tengo fecha en la capilla de la yglesia de Villavieja”.
No se mencionan los maestros que intervinieron en la obra aunque es posible que la realizaran los maestros de cantería Juan Antonio Domínguez y Balthasar de Otero naturales del valle de Santa María de Rosa del Reino de Galicia que trabajaron por esta zona y que en el año 1781 contratan en Villavieja de Yeltes la obra de la iglesia de Bogajo.
Por estas mismas fechas se construyó un pequeño pórtico en la puerta sur de la
iglesia aunque no aparece mencionada en los libros de fábrica; solamente hay
en el año 1785 un descargo del mayordomo correspondiente por compra de piedra:
“3.775 reales que costó sacar, cortar la piedra limpia y asiento de ella”. ¿A qué personaje histórico perteneció? Según la costumbre de la época, el escudo correspondería al patrocinador de la obra de la Iglesia, es decir a aquella persona o familia que sufragó los gastos de la construcción del edificio. Dicen Manuel Sendín Calabuig en su libro “Arquitectura y heráldica de Ciudad Rodrigo (siglos XV y XVI)” y Emilio Píriz Pérez en el suyo ya citado, que el escudo existente en la iglesia de Villavieja pertenece a don Antonio del Águila, ya que tiene las armas correspondientes a los apellidos Paz y Águila (don Antonio del Águila estaba casado con doña María de Paz):
Uno de sus hijos, llamado también don Antonio del Águila fue sacerdote y
sucedió en el deanato de Ciudad Rodrigo a su tío don Francisco del Águila que
falleció el 25 de Julio de 1507. La tradición parece indicar que la Iglesia de
Villavieja fue edificada a costa de este don Antonio del Águila cuando fue
párroco de Villavieja. Posteriormente, como se ha dicho con anterioridad, fue
deán de Ciudad Rodrigo y obispo de Guadix y Zamora. Sin embargo, los
historiadores, basándose en el escudo, parecen inclinarse por D. Antonio del
Águila, padre del anterior, regidor y alcaide de la fortaleza de Ciudad
Rodrigo. Quizás ambas opiniones tengan validez. Es posible que las obras se
iniciasen siendo párroco D. Antonio del Águila (hijo) y que fuesen sufragadas
por D. Antonio del Águila (padre) debido precisamente a que su hijo estaba al
frente de la parroquia o, lo que es más probable, debido a su esposa, doña
María de Paz, nacida en Villares y emparentada (¿hija?) con D. Francisco de
Paz, al parecer, primer Señor de los 'heredamientos de Villares de Yeltes y
Villar de la Vieja'.
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