Castro de Yecla


Está situado en la carretera de Villavieja a Yecla y Vitigudino (SA-321), a una distancia aproximada de 9 km de Villavieja. La carretera atraviesa una zona de bellos paisajes, como son los valles de los ríos Yeltes y Huebra. El primero de ellos, discurre encajonado entre rocas de tipo granítico y es cruzado por la carretera por el denominado "puente Juantán", una magnífica construcción a base de granito, realizada por canteros de Villavieja. Unos cautrocientos metros aguas arriba de este punto, existe una pontonera, que permite también cruzar el río andando. Forma parte del antiguo camino de Villavieja a Vitigudino. El río Huebra discurre a través de una profunda garganta de paredes casi verticales y de unos 60 metros de profundidad excavada en rocas de origen metamórfico (pizarras, cuarcitas, ...). La carretera salva este valle con otro puente de un solo ojo, bastante estrecho, construido a principios del siglo XIX, según consta en una inscripción en pizarra colocada en un lateral. A la salida del puente, y a mano derecha, se pueden observar los restos de una 'calzada romana'. A un kilómetro escaso de este punto nos encontraremos con el castro de Yecla. Además de esta construcción podemos visitar dos ermitas : la de Santiago, justo al lado de la carretera, y la de Nuestra Señora del Castillo.

Los castros eran núcleos urbanos de carácter defensivo, asentados sobre un cerro y rodeados de un muro protector. Fueron habitados por pobladores de la etnia céltica, asimilados con la cultura de los famosos verracos (en la restauración y limpieza llevada hace poco tiempo se ha encontrado precisamente uno de éstos).


El castro de Yecla, presenta las características descritas anteriormente. El promontorio en el que está situado termina por el lado sur en las abruptas y escarpadas paredes del río Huebra, mientras que por sus lados este y oeste, está flanqueado por los valles de dos arroyos denominados Grande y Caño Viejo (éste es el que pasa por el pueblo de Yecla). El castro en sí, conserva el muro en todo su perímetro, con una altura media de dos metros. y en bastante buen estado de conservación. El nombre con el que se le conocía fue probablemente Virlanga o Vislanda. Su organización urbana está dispuesta en torno a dos calles que se cruzan en el centro, desembocando en cuatro puertas que se abren en sus murallas, la principal, al NO, haciendo recodo y flanqueada por dos poderosas torres. Este poblado pervivió en época romana, de la cual se han recogido muchas inscripciones. A destacar también, la gran cantidad de lápidas funerarias encontradas, algunas de ellas se han utilizado para la construcción de las paredes de las mencionadas ermitas y otras se conservan en el museo instalado en el pueblo.